:: TALIESÍN

Durante un tiempo, Taliesin, como casi todos los seres que producen sombra, fue niño.
Y siendo niño, un día mientras dormía, una hoja cayó de un roble y se posó sobre su frente.

La hoja le regaló en sueños una respuesta a una pregunta que no existía.
La pregunta dio vida a una Canción que escapó de su prisión onírica a la vigilia.
La canción se hinchó de aire y cobró la forma de una mujer.
La mujer se transformó en sonrisa.
La sonrisa en beso.

Y el beso se posó sobre los labios de Taliesin.
Ese día, en ese momento, dejó de ser niño.

Desde entonces en todos los besos hay respuestas a preguntas nunca formuladas.